El boxeador de Auschwitz

El boxeador polaco Tadeusz Pietrzykowski era conocido por su habilidad para esquivar los golpes. Aún así, las probabilidades estaban en su contra cuando peleó por primera vez dentro del campo de exterminio nazi de Auschwitz. Con su estado físico demacrado, el prisionero número 77 se enfrentó a un presidiario alemán, un hombre gigante que supervisaba a los prisioneros. «Me decían que estaba loco, que me iba a matar”, cuenta en su relato oficial para el Museo de Auschwitz-Birkenau que se estableció después de la guerra. «Pero no había tiempo para pensar. Estaba en juego el pan. Yo tenía hambre, mis amigos tenían hambre», relata Pietrzykowski, campeón de Varsovia antes de la guerra en la categoría de peso gallo.

Tadeusz Pietrzykowski, boxeador polaco en el campo de concentración y exterminio de Auschwitz.

Su valentía le rindió frutos. Con un jab de izquierda bien colocado, Pietrzykowski, de 23 años, abrió una herida en el rostro de Walter Duening. El presidiario, lejos de buscar una revancha, recompensó al boxeador con una hogaza de pan y un poco de carne. «No había tiempo para pensar. Estaba en juego el pan. Yo tenía hambre, mis amigos tenían hambre«. Esa fue la primera de una serie de peleas en las que, con contadas excepciones, Pietrzykowski venció a sus rivales y se ganó los privilegios que le permitieron salvar su vida y las de la gente a su alrededor. Poco conocida incluso en Polonia, la historia del luchador inspiró la película “El campeón de Auschwitz», que se estrenó hace poco en Polonia y espera su estreno en el resto del mundo cerca de fin de año. «Es una historia increíble porque muy poca gente sabe que hubo boxeo en Auschwitz, que hubo eventos deportivos», expresó Piotr Witkowski, el actor que interpreta el rol del presidiario en la película. Witkowski contó que el boxeador pasó a ser un peligro para los alemanes «porque se convirtió en la esperanza de los internos de que era posible ganar contra el sistema, ganar contra los nazis».

Pietrzykowski, que era católico, fue enviado a Auschwitz en junio de 1940 como preso político después de ser arrestado intentando llegar a Francia para unirse al ejército polaco que se estaba formando allí. Un año después de su ingreso al campo de concentración y exterminio, los soldados alemanes, cansados de pelear solo entre ellos, le ofrecieron la oportunidad de luchar contra Duening. «Hubo una ovación tanto de los prisioneros polacos como de los alemanes. Fue algo nuevo en Auschwitz. Esa primera pelea desencadenó otras muchas entre los detenidos que provenían de distintos países”, contó Renata Koszyk, curadora de una nueva exposición sobre deportes en Auschwitz que tendrá lugar hasta marzo en el Museo de Auschwitz.

La entrada al campo de exterminio de Auschwitz, en Polonia.

«Aún así, los deportes no eran un fenómeno generalizado. La mayoría de los reclusos estaban tan agotados por el trabajo diario que no podían darse el lujo de hacer un esfuerzo adicional y, a veces, ni siquiera tenían la fuerza para caminar», agregó Koszyk.

A cambio de entrenar a los oficiales nazis, Pietrzykowski comenzó a recibir beneficios. Sus tareas en el trabajo comenzaron a ser más livianas y recibió a cambio una mayor cantidad de comida. Eso le permitió no solo asegurar su supervivencia, sino compartir alimentos, según indican los testimonios, con sus compañeros de prisión. El lugar que se ganó como boxeador estrella en el campo le permitió desde conseguir medicamentos hasta obtener información que ayudó al movimiento de resistencia. «Mi padre vivió, luchó y demostró valentía y benevolencia hacia sus compañeros de prisión, y a cambio él también recibió ayuda”, señaló la hija del boxeador, Eleonora Szafran.

Eleonora Szafran, hija del boxeador de Auschwitz Tadeusz Pietrzykowski, presenta el libro con la historia de su padre.

Cuando Pietrzykowski padecía de tifus en el hospital del campo, se corrió la voz de que planeaban enviar a los enfermos a las cámaras de gas. Para salvar la vida del boxeador, sus amigos lo sacaron de contrabando y lo escondieron«. El libro de Szafran, «Mistrz» («Campeón»), se acaba de publicar con los recuerdos de la guerra de Pietrzykowski, entre ellos, su intento de asesinato contra el comandante del campo y las escenas de la brutalidad nazi que presenció.

Un millón de judíos murieron en Auschwitz-Birkenau, junto con decenas de miles de polacos católicos, gitanos y prisioneros de guerra soviéticos, entre otros. Pietrzykowski sobrevivió, después de pasar por Auschwitz y por otros campos de concentración, e intentó reiniciar su carrera en el boxeo una vez terminada la guerra, pero una enfermedad frustró sus posibilidades. Se convirtió luego en un querido profesor de educación física en colegios, llevando a la par su pasión por la pintura. Murió en 1991 a los 70 años de edad. El actor que lo interpretó, Piotr Glowacki, dijo que esperaba que los espectadores se sintieran inspirados «para tener el coraje de seguir el ejemplo de Teddy y hacer lo correcto; para defender a los segregados por motivos étnicos, de nacionalidad, de orientación sexual, de ideología; para ponerse del lado de los oprimidos».

Vía Ynet Español