La pandemia no impide “visitar” Jerusalem a través de la tecnología

Jerusalem se erigió como un lugar de peregrinación ya en los tiempos en que el Rey Salomón estableció en la ciudad el Primer Templo, en el año 1.000 a. C. La peregrinación es una búsqueda espiritual de transformación, un viaje religioso en el que los creyentes abandonan sus hogares para orar, entrar en contacto y estar en unidad con su Dios.

Las tres principales festividades en el calendario judío -Sucot, Shavuot y Pésaj-, eran acompañadas en sus tiempos por peregrinaciones hasta el Antiguo Templo. Arqueólogos y estudiosos de la Torá han encontrado evidencia de que, en el período del Segundo Templo, cientos de miles de peregrinos, conocidos en hebreo como olei regel (literalmente, los que marchan a pie), visitaron Jerusalem durante esas celebraciones.

Jerusalem también es una ciudad santa para los cristianos. Fue allí donde Jesús criticó a los sacerdotes del templo por su corrupción y fue también allí donde, según el Nuevo Testamento, Jesús fue crucificado en el Gólgota. En el siglo IV d. C., en ese lugar se construyó la Iglesia del Santo Sepulcro, lugar de peregrinaje para el cristianismo. Al principio, la peregrinación hasta las iglesias establecidas en Tierra Santa constituyó un movimiento espontáneo de individuos con una búsqueda personal, que intentaban ir tras los pasos de Jesús y los sitios en que había estado.

El Ramadán se ubicará este año para el calendario gregoriano entre el 12 de abril y el 13 de mayo. Esto hace del 2021 un año especial, en el que las principales celebraciones de las tres religiones monoteístas -Pésaj, Pascuas y Ramadán-, coincidan en sus fechas.

Durante el Ramadán los fieles al Islam comienzan al amanecer un ayuno que se lleva a cabo hasta la puesta del sol, momento en que tiene lugar el iftar, una cena en la que los musulmanes rompen el ayuno y se celebra con comidas y bebidas dulces. Según la tradición musulmana, fue durante el Ramadán cuando Mahoma recibió la primera versión del Corán.

La prohibición total de los viajes internacionales a Israel a causa de la pandemia de coronavirus impide este año llegar a Tierra Santa y en su lugar, una serie de alternativas de realidad virtual han surgido para poder acercarse a la experiencia milenaria de la peregrinación física.

Cámaras en vivo

El epicentro para los judíos durante la celebración de Pésaj es el Muro Occidental. Conocido también como el Muro de los Lamentos, este remanente del Segundo Templo es el lugar más concurrido para esta época, con visitantes israelíes y judíos de todo el mundo. Este año, la mejor manera de acercarse al sitio es utilizando la plataforma virtual de la Fundación para la Conservación del Muro Occidental. Allí se puede ver en vivo el muro e incluso honrar la tradición de dejar un mensaje con un deseo entre sus ladrillos.

El Centro de Medios Cristiano ubicado en Jerusalem se propone como una herramienta de comunicación que permite llevar la Tierra Santa, en su diversidad religiosa y cultural, a los cristianos de todo el mundo.

Visitas guiadas virtuales en línea

Amit Musai se dio cuenta hace un año de que se necesitaba generar un cambio rápido para satisfacer la demanda de viajes a Israel en tiempos de pandemia. Así fue como creó “Fabulosa Jerusalem”, un sitio web con visitas guiadas de realidad virtual.

Basado en la plataforma creada por Google para recorrer las calles de Jerusalem, el servicio ofrece una guía personal interactiva en vivo y pone a disposición una serie de recorridos particulares para Pésaj y las Pascuas.

Visores de Realidad Virtual

El Museo Torre de David ofrece una variedad de recorridos virtuales e incluso algunos específicos para visores de realidad virtual. Se trata de una producción emocionante que permite sumergirse en Jerusalem, brindando una intensa experiencia audiovisual.

Vía YNetEspañol