El Gobierno decidió que el 2021 sea el año en homenaje a un premio Nobel de Medicina argentino

En el marco de la pandemia de coronavirus, el Gobierno decidió que el 2021 será el año en homenaje a César Milstein. El doctor en Química fue el último argentino en ganar el Premio Nobel de Medicina (1984). Si bien se trata de una medida habitual, en este contexto el reconocimiento adquiere un significado particular por la trayectoria particular y el objeto de trabajo de Milstein.

De esta manera, toda la documentación oficial de la administración pública nacional, centralizada y descentralizada, así como en los entes autárquicos dependientes de esta, deberá llevar la leyenda “2021 – Año de homenaje al Premio Nobel de Medicina Dr. César Milstein”. Este membrete aparecerá, por ejemplo, en cada una de las leyes que el Congreso apruebe entre enero y diciembre.

Además, la norma indica que el Poder Ejecutivo deberá realizar acciones tendientes a destacar y rememorar la figura de este personaje histórico y “su valiosa contribución al desarrollo científico”.

El doctor nació en 1927 en Bahía Blanca en el seno de una familia judío-ucraniana, “interesada en el judaísmo en su aspecto cultural“, según sus propias palabras. Su padre, Lázaro Milstein, llegó a la Argentina a los catorce años en el año 1913 y aprendió el español con mucho esfuerzo. Luego, se casaría con Máxima Vapñarsky, maestra de profesión, y juntos se radicarían en la provincia de Buenos Aires, donde tendrían tres hijos. César, era el hermano del medio de tres varones. “César siempre fue un chico travieso, un poquito rebelde y muy inteligente. No era demasiado estudioso, pero le iba bien en el colegio“, decía Lázaro de su segundo hijo. A los 13 años, se interesó en la lectura de “Los Cazadores de Microbios” de Paul de Kruif, allí se recopilaban biografías de biólogos como Louis Pasteur o Robert Koch.

Estudió en la UBA, se recibió de químico y luego se doctoró. Mientras tanto, fue a pedirle un lugar en su equipo de investigación al prestigioso Bernardo Alberto Houssay, otro Premio Nobel de Medicina, pero no había vacantes. Lo recomendaron entonces al Dr. Andrés Stoppani, que lo aceptó cautivado por el entusiasmo del joven.

Luego de un tiempo. obtuvo una beca para perfeccionarse en la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, bajo la tutela de Fred Sanger. Poco después regresó a la Argentina para ocupar el cargo de jefe de biología molecular en el Instituto Malbrán.

En 1975, junto al alemán George Kohler publicaron en la revista Science un trabajo en el que dieron a conocer los anticuerpos monoclonales, un hallazgo revolucionario para la ciencia. Este descubrimiento produjo un importante cambio en el proceso de reconocimiento y lectura de las células y de moléculas extrañas al sistema inmunológico.

La técnica consiste en la producción de anticuerpos o proteínas capaces de atacar sustancias invasoras en el paciente para dirigirse específicamente a un tipo de células. Estos anticuerpos se producen en el laboratorio y su uso es tan amplio que se extiende a la lucha contra el cáncer, los test caseros de embarazo, métodos de diagnóstico y la producción de vacunas.

Por este trabajo recibió el 15 de octubre de 1984 el Premio Nobel de Medicina, convirtiéndose en el último argentino en obtener ese galardón hasta el momento. Antes que él lo había conseguido Bernardo Houssay, en 1947.

Gran parte de una persona es su educación. Y yo toda mi educación la hice en mi país. Recién viajé por primera vez cuando tenía más de treinta años”, destacó en una entrevista César Milstein, quien murió el 24 de marzo de 2002 en Cambridge.

Sus investigaciones y desarrollos profesionales le valieron varios reconocimientos del mundo académico. El Nobel de Medicina fue el más prestigioso, pero no fue el único. En 1980 la Fundación Wolf de Israel, una institución oficial cuyo objetivo es la promoción de la excelencia en áreas de las ciencias y las artes, lo distinguió con su premio máximo. La entidad israelí lo condecoró por “sus logros en interés de la Humanidad y de las relaciones fraternas de los pueblos, sin distinción de nacionalidad, raza, color, religión, sexo o tendencias políticas”.

Su figura se agiganta en el contexto particular que el mundo esta atravesando. Es por que el Gobierno señaló que “resulta innegable el rol de la investigación científica como herramienta para superar la pandemia y como medio para lograr la recuperación, el desarrollo socioeconómico, la generación de empleo y la igualdad de oportunidades”.

En este sentido, recordó que “en el año 2021 se cumplen 60 años del regreso del doctor César Milstein a la República Argentina, oportunidad en que fue designado Jefe del Departamento de Biología Molecular del Instituto Nacional de Microbiología Carlos Malbrán”, uno de los organismos que tuvo gran relevancia en el marco de la lucha contra el COVID-19.

Además, las autoridades nacionales resaltaron que el legado del médico “trascendió las fronteras del país, y su descubrimiento de los anticuerpos monoclonales configuró un hito en la historia de la medicina e influyó en diversas especialidades tales como la inmunología, la oncología, la biotecnología, así como también en la industria”.

Se detalló que, gracias a ese hallazgo, “en los últimos años fue posible el desarrollo de diversos fármacos innovadores, como medicamentos para prevenir rechazos en trasplantes, la inmunización pasiva para el virus Sincicial Respiratorio, terapias para el asma y para enfermedades inmunomediadas como la artritis reumatoidea, la psoriasis y la enfermedad de Crohn o la hidradenitis supurativa, y permitió mejorar las tasas de supervivencia y de calidad de vida de los y las pacientes con cáncer”.

De hecho, el uso de anticuerpos monoclonales es considerado uno de los tratamientos más prometedores para combatir el COVID-19, ya que se pueden utilizar como un medicamento profiláctico de acción rápida en personas expuestas al virus.

Por último, el Gobierno remarcó que “el doctor Milstein mantuvo un profundo compromiso con la ciencia y promovió el acceso universal y la disponibilidad del conocimiento para el beneficio de la sociedad en su conjunto, renunciando a beneficios y retribuciones económicas personales”.

Esta medida que tiene el propósito de “valorar y homenajear” la trayectoria del reconocido médico “que a su vez refleja los valores de integridad y dedicación, así como la ética en el ejercicio de la investigación científica y tecnológica, y la vocación de servicio”.

Vía Infobae