De la emoción a la formalidad

Los pasos iniciales, los fundantes, quedan marcados a fuego en la historia y en la relación entre dos países. El decreto de reconocimiento oficial del 14 de febrero de 1949 abrió las puertas para el comienzo de las relaciones diplomáticas entre la Argentina e Israel. Dos figuras se hacen ineludibles en este recorrido: Pablo Manguel y Iaacov Tsur, los primeros embajadores.

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El primer representante de la Argentina en Israel

La Argentina inauguró el 22 de junio de 1949 su embajada en la ciudad de Tel Aviv. Se convirtió en la primera de un país latinoamericano. Quien estuvo designado al frente de la misión fue un abogado de origen judío, hijo de inmigrantes rusos y austriacos: Pablo Manguel.

Manguel, padre del ex director de la Biblioteca Nacional de la República Argentina, había nacido en 1912 en Buenos Aires. A la edad de 20 años obtuvo el título de abogado en la Universidad Nacional de la Plata y se especializó en derecho laboral.

Su acercamiento a la política se produjo a partir de su afiliación a la Organización Israelita Argentina (OIA), una agrupación en la que participaban mayoritariamente comerciantes, empresarios y profesionales que se identificaban con la figura del Presidente Juan Domingo Perón.

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La destacada labor de Manguel al interior de la OIA lo hizo acreedor a su designación como Ministro Plenipotenciario de la legación argentina en Israel. La responsabilidad del nuevo cargo lo obligó a renunciar a las funciones que mantenía en esa organización.

Dos años después de la asunción a su cargo, el General Perón lo celebró de la siguiente manera: “El Dr. Manguel ha superado la confianza que yo deposité en él. Su éxito es obra de su inteligencia y su enorme trabajo”. Ese mismo año el Embajador en Israel iba a ser promovido a supervisor de todas las delegaciones argentinas en Medio Oriente.

Manguel prolongó su estadía en Israel hasta el año 1954. Durante su gestión el comercio entre ambos estados se multiplicó y, como signo de las excelentes relaciones bilaterales, el canciller israelí Moshe Sharret visitó la Argentina.

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El primer embajador de Israel en la Argentina

Iaacov Tsur se vio sorprendido cuando su llegada a la Argentina fue acompañada por miles de miembros de la comunidad judía local agitando banderas junto a la carroza protocolar que lo conducía a su encuentro con el Presidente de la Nación General Juan D. Perón para presentar las cartas que lo acreditaban como Ministro Plenipotenciario de Israel en la Argentina. Al término de la ceremonia oficial, el Presidente de la Nación y el flamante Embajador salieron al balcón para mancomunarse con el festejo de la multitud.

Nacido en la ciudad de Vilna en 1906 y migrante al actual territorio israelí quince años más tarde, seguramente pocas veces imaginó que el destino lo iba a traer a estas latitudes.

En 1949 Tsur ya se encontraba cumpliendo funciones en el vecino país de la República Oriental del Uruguay cuando el Estado de Israel lo designó como ministro en Buenos Aires. Su llegada no sólo marcó un significativo avance en las relaciones entre los dos países sino también una nueva e importante referencia para la comunidad judía local. El entusiasmo comunitario fue tal que sus miembros reunieron la suma necesaria para la compra y el equipamiento de la emblemática residencia en la calle Arroyo 910 en la que funcionó la legación israelí hasta el brutal atentado contra la Embajada de Israel el 17 de marzo de 1992.

El histórico petit hotel ubicado en Arroyo y Suipacha se convirtió en el centro de recepción de grandes personajes de la política israelí como Golda Meir, Jaim Herzog, Menahem Beguin, David Ben Gurion e Itzhak Rabin. Al mismo tiempo, se tornó en un lugar íntimo y emotivo para la familia Tsur porque, como recuerda Muki, hijo del Embajador, celebraron allí tanto su Bar Mitzva como el casamiento de su hermana.

El recuerdo de su llegada a la Plaza de Mayo, con el paso del tiempo, se transformó en una leyenda contada de padres a hijos. Las imágenes de la comunidad reunida para vivarlo y celebrar su presentación siguen emocionando.

Poco a poco se fue consolidando la relación de Argentina y el Estado de Israel. De la emoción en las calles por la Declaración de la Independencia al establecimiento de las relaciones diplomáticas de la mano de Manguel y Tsur, dos personalidades ineludibles para contar esta historia que se sigue escribiendo.

Iaacov Tsur permaneció al frente de la Embajada de Israel en Argentina hasta el año 1953 cuando fue reemplazado por Arieh León Kubhovy. Pasó luego a ocupar el puesto de Embajador en Francia.

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