Las palabras Hummus y Kosher ya figuran en la RAE

Fuente: infobae.com

El lenguaje muta todo el tiempo. Se mueve para un lado, para el otro, hacia los costados, pero siempre para adelante, al frente, al futuro. Hay frase muy famosa del escritor inglés Samuel Johnson que la pronunció hace tiempo, en el siglo XVIII, y que dice: “El lenguaje es el vestido de los pensamientos”. Si lo que pensamos cambia con la historia, con los nuevos contextos, con las nuevas disciplinas, ¿por qué no habría de cambiar el lenguaje también? ¿Cómo designamos a los nuevos fenónemos que se paran frente a nuestros ojos si no tenemos la capacidad de práctica de ensanchar nuestro idioma hasta volverlo un elástico que abarque (lo más posible) toda la realidad?

La Real Academia Española (RAE) acaba de dar un nuevo paso hacia adelante. Ha incorporado 3.345 modificaciones entre cambios, supresiones y novedades. Entre ellas, la incorporación de las palabras “humus” y “kosher”.

Hummus. [Adición de artículo]. (Tb. humus. ♦ Del ár. hummus ‘garbanzo’). m. Pasta de garbanzos, típica de la cocina árabe, aderezada generalmente con aceite de oliva, zumo de limón, crema de sésamo y ajo.

Hummus ya está aceptada
Kosher. [Adición de artículo]. (Del hebr. kāshēr ‘correcto, adecuado al rito’). adj. 1. Dicho de un producto alimenticio, una comida, un menú, etc.: Obtenido o preparado según los preceptos del judaísmo. ‖ 2. Dicho de un establecimiento: Que vende o sirve productos kosher.

Frente a algunas críticas, el director de la RAE, Darío Villanueva, aseguró: “Jamás haremos un diccionario políticamente correcto, ya que sería destruirlo, queremos que sea el más igualitario”.

Más incorporaciones que aparecen en la versión online del Diccionario de la Lengua Española: aporofobia (fobia a las personas pobres o desfavorecidas), buenismo (“actitud de quien ante los conflictos rebaja su gravedad, cede con benevolencia o actúa con excesiva tolerancia”, cliquear y cliqueo, postureo (“actitud artificiosa e impostada que se adopta por conveniencia o presunción”) y un concepto filosófico muy comentado en esta época, posverdad (“distorsión deliberada de una realidad que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”).

Una caso particular es el de la palabra táper que corresponde a una marca, también el modismo chusmear que quiere decir “hablar con indiscreción o malicia de alguien o de sus asuntos” o los anglicismos cracker, hacker y fair play que ya se ganaron un lugar en el idioma castellano.

Ahora estará la palabra “pasada”, que significa “exagerado, extraordinario o fuera de lo normal”;  “nota” como “persona a la que le gusta llamar la atención o que tiene un comportamiento inconveniente”; “pinqui” que es la “prenda femenina que cubre la planta, el talón y los dedos del pie y que se pone para proteger este del calzado”. También bioenergía, chakra, chicano, chusmear, patético, vallenato y acoso escolar

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