1 millón de abrazos como Isidoro

10342817_684270978287126_5911681530044185829_nIsidoro tiene 86 años, practica atletismo y ni se imagina dejar. Como todo buen deportista, se cuida y prepara para cada competencia. Con esa tenacidad, ganas y amor que pone en cada desafío, logró ganar todas las carreras en las que participó, e incluso consiguió nuevos récords nacionales en su categoría.

Fue por su pasión por el atletismo que llegó a AMIA, pidiendo colaboración para participar en las competencias. Encontró también en el Centro Integral para Adultos Mayores, del Departamento de Programas Sociales, un espacio donde conocer gente y hacer diferentes talleres.

De lunes a viernes  Isidoro ya tiene su rutina: camina desde el hotel en el que vive hasta la sede de Uiriburu, para hacer actividades, charlar con amigos y almorzar acompañado. Al haber quedado viudo y sin hijos, encuentra allí su compañía y contención, así como un lugar donde distenderse.

Lugo, por las tardes, arma un bolso y sale a entrenar. No tiene pensado abandonar lo que ama hacer, lo que lo motiva a seguir, de lo que puede hablar horas sin cansarse. Cualquier parque  o plaza es bueno para hacer unos piques. Sabiéndose campeón, muestra con orgullo sus medallas y cuenta el próximo sueño: viajar a competir a Francia. Un deseo que ojalá concrete. Talento y práctica no le faltan.

Conocé más de la historia de Isidoro en este video:  

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