Reabrió el Museo de la Inmigración

El legendario edificio construido para albergar a las oleadas de personas de distintos países que en el 1900 se radicaron en Argentina, volvió a abrir sus puertas al público. Después de tres años, el Museo de la Inmigración fue restaurado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero a partir de un convenio con la Dirección Nacional de Migraciones.

Hotel_Inmigrantes_Buenos_AiresUbicado sobre el Río de la Plata, en Dársena Norte, el hotel no se ve desde la calle, sino desde el río. Su reapertura viene a finalizar un círculo que se inició con su cierre en 1953; su declaración como monumento histórico, en 1995, y su apertura en 2001, tras lo cual se convirtió en un espacio de oficinas públicas.

Pensado para alojar y distribuir a los inmigrantes, el edificio se comenzó a construir en 1906, por la empresa Udina y Mosca, según un proyecto del Ministerio de Obras Públicas. Como parte de la corriente higienista de fines del siglo XIX se pensó en espacios amplios, ventilados y luminosos, para facilitar la circulación del aire.

Hotel de InmigrantesEl complejo estaba conformado por diversos pabellones destinados al desembarco, colocación, administración, atención médica, servicios, alojamiento y traslado de los inmigrantes. Primero se edificó el desembarcadero, luego la oficina de trabajo, la dirección, el hospital y, por último, el hotel.

En la planta baja estaba el comedor, la cocina y las dependencias auxiliares. En los pisos superiores se ubicaban los dormitorios. Había cuatro por piso, con una capacidad para 250 personas cada uno, por lo cual en el hotel podían dormir hasta 3.000 personas. El alojamiento gratuito era por cinco días, según el reglamento, pero generalmente se extendía en caso de enfermedad o de no haber conseguido un empleo.

En el desembarcadero se constataba que los inmigrantes reunieran la documentación y las condiciones requeridas, de acuerdo a las normas vigentes en el país. La oficina de trabajo los trasladaba al sitio donde hubieran sido solicitados. Luego extendió sus funciones a la enseñanza de maquinarias agrícolas para los hombres y oficina de colocación para las mujeres, entre otros. El hospital atendía las enfermedades vinculadas a las vicisitudes del viaje y la mala alimentación.

Hoy el tercer piso del antiguo Hotel de los Inmigrantes, contiene dos espacios diferenciados. La muestra permanente “Para todos los hombres del mundo”, en uno de los dormitorios, reúne audiovisuales, fotografías, maquetas, objetos, testimonios y documentos que dan cuenta de la historia de la inmigración en la Argentina, a partir de cuatro ejes temáticos: el viaje (la imponente reproducción del barco, construida en madera, es un préstamo del Museo Naval), la llegada, la inserción y el legado.

201310011307235412Por otra parte, en el Centro de Arte Contemporáneo, se exhibe “Miradas insobornables: imágenes en presente continuo”. Además, funciona allí un archivo de datos históricos, elaborado por el Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos, que permite averiguar cuál fue el primer familiar que llegó a la Argentina, en qué barco vino y desde dónde, qué edad que tenía al llegar, su estado civil, su profesión y religión, y, en algunos casos, su composición familiar. Los visitantes tienen un espacio para la “donación de memoria” en forma sonora y audiovisual, a través del relato de historias, y también del aporte de documentos y objetos.

El Museo de la Inmigración puede visitarse de martes a domingo, de 12 a 20 hs, con entrada libre y gratuita, en Antártida Argentina 1355.

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