Formación de la comunidad judía en la Argentina

Llegada de un barco desde Europa

La presencia judía en la Argentina es el resultado de un proceso migratorio de múltiples orígenes. Si bien hay indicios de personas judías en este territorio durante períodos históricos anteriores, la documentación señala que, en el año 1862, se realizó el primer “Minian” en la Congregación Israelita de Buenos Aires. Para el año 1872, esta institución contaba con 30 miembros y en 1882 tenía 55 asociados.

 

Respecto a la inmigración sefaradí, se ha encontrado evidencia histórica sobre la llegada de judíos de origen marroquí a fines del siglo XIX.

 

El arribo del barco Wesser al puerto de Buenos Aires en 1889, transportando 824 judíos provenientes de la Rusia zarista, significó un hito en la presencia judía en la Argentina, de una importancia simbólica relevante.

 

Vapor Wesser

En momentos en que se producían importantes flujos migratorios en la población judía de Europa oriental, especialmente orientados hacia América del Norte, la llegada del Wesser al puerto de Buenos Aires representó una oportunidad alternativa para las comunidades judías que buscaban abandonar la Europa oriental debido a la situación económica, al estatus político de los judíos en dichos territorios y a las persecuciones de las cuales eran objeto.

 

Esta inmigración se consolidaría con la fundación de la Jewish Colonization Association (JCA), en 1891, agencia que se dedicó a fomentar la inmigración judía al sector rural.

 

En el período que va desde la fundación de la JCA hasta el año 1896, alrededor de 10.000 inmigrantes judíos llegaron a la Argentina con su asistencia; aunque algunos de ellos partieron posteriormente hacia otros puertos. Producto de esta acción, se irán conformando las colonias agrícolas de Moisés Ville, Mauricio, Barón Hirsch, Montefiore, Lucienville, Clara, San Antonio, entre otras, en varias provincias del país.

 

Puerto

La inmigración judía llegada a la Argentina que no recorría los senderos planificados por la JCA, buscaba formas más “espontáneas” de establecimiento en las ciudades. Realizaron su inserción laboral, mayoritariamente, como pequeños comerciantes minoristas (muebles y textiles) y jornaleros, con presencia relativamente importante en el movimiento obrero.

 

Si bien a principios del siglo XX surgieron voces críticas al proceso inmigratorio y en el ámbito político nacional fueron sancionadas la Ley de Residencia (1902) y la Ley de Defensa Social (1910), la corriente inmigratoria en general a la Argentina, y la de judíos en particular, no se detuvo. Por aquellos años, la inmigración judía rondaba ya las 75.000 personas y la presencia de la comunidad ascendía a 110.000 almas.

 

Trabajadores

En el área de la inmigración de origen sefaradí, para el año 1905, los judíos provenientes de Marruecos crearon la Sociedad de Beneficencia Mutual Heded Veemet, con el objetivo de asistir a los inmigrantes judíos de ese origen. La comunidad marroquí se asentó principalmente en el barrio de San Telmo, cerca del puerto de Buenos Aires, que funcionaba como un centro comercial de venta de tejidos. En 1908, la comunidad de judíos sefaradíes provenientes del Cercano Oriente (Turquía, Grecia y Balcanes) crea la sociedad Etz Hajaim, con similar objetivo de asistencia a los recién inmigrados y a los más necesitados. Por su parte, en 1913 los judíos alepinos fundan la Asociación Israelita Sefaradí Bené Emeth y la Asociación Comunidad Israelita Sefaradí Agudat Dodim.

 

 ¿Sabés desde dónde provino tu familia? ¿Cuáles fueron sus primeras ocupaciones? ¿Conocés alguna anécdota o historia que quieras compartir con nosotros?

Fuente: Adrián Jmelnizky y Ezequiel Erdei. La población judía en Buenos Aires: estudio sociodemográfica. Buenos Aires, AMIA, 2005. Pág. 16 y 17.

Anuncios