Antisemitismo durante la dictadura

Tapa de Crónica - Videla asumió la Presidencia

Javier Simonovich en su libro “Desaparecidos y Antisemitismo enla Argentina1976-1983” hace una descripción sistemática de las características que el antisemitismo tradicional toma bajo el gobierno dela Junta Militar, acotándolo bajo seis formas de expresión según su naturaleza y el modo de vehicularizarse:

 

Violencia antisemita con explosivos

Generalmente la utilización de explosivos fue dirigida contra sinagogas, escuelas hebreas y algunas salas cinematográficas que proyectaban películas relacionadas con temas judíos o israelíes. No se produjeron víctimas, aunque si cuantiosos daños materiales. Los responsables nunca fueron procesados y en algunos casos grupos neo-nazis asumieron estos actos, justificados a su entender por la responsabilidad de los judíos en los problemas políticos y económicos que en aquella época sufríala Argentina.

 

Daños materiales a edificios y propiedades judías (ametrallamientos, profanación de tumbas judías, pintadas injuriosas, etc.)

Los daños a propiedades e inmuebles judíos se perpetraban generalmente de noche, y era común que se ametrallaran frentes de edificios desde coches en marcha. Así sucedió en la zona comercial de Villa Crespo y Flores, enla Capital Federaly también en los cementerios judíos de Mar del Plata, Liniers y La Tablada.

Otro tipo de agresión muy frecuente eran las inscripciones y pintadas injuriosas en los frentes de los edificios de instituciones educativas y culturales judías de la Capital FederalyLa Plata.

 

Una publicación de la editorial Milicia sobre Goebbels

Masiva difusión de literatura nazi y antijudía

La literatura nazi fue constantemente difundida durante casi todos los años del gobierno dela Junta, a pesar de la absoluta censura militar sobre diarios, revistas y editoriales y las clausuras impuestas a las que se consideraban subversivas.

Aún cuando se produjeron prohibiciones temporarias a algunas revistas y publicaciones antisemitas –como respuesta a la presión de la comunidad judía local e internacional- el gobierno permitió su circulación con total impunidad.

Las principales editoriales de ideología nazi fueron Milicia, con una colección de formación doctrinaria de 24 volúmenes (con autores como Adolf Hitler y Joseph Goebbels, entre otros) y ODAL, que apareció en lugar de Milicia luego que ésta fuera clausurada. El repertorio temático versaba básicamente en la apología del nazimo, la negación del Holocausto judío y la difusión de un libelo antisemita denominado Plan Andinia, según el cual los sionistas iban a conquistar y desmembrarla Patagoniapara erigir un Estado judío.

 

Amenazas anónimas (telefónicas y epistolares) e injurias públicas en manifestaciones y actos masivos

En los últimos años del gobierno dela Junta Militar se intensificaron intimidaciones y amenazas anónimas a sedes de instituciones judías. En 1983, 44 escuelas judías recibieron amenazas telefónicas denunciando la inminencia de explosiones. Estudiantes judíos de una escuela primaria fueron insultados verbalmente durante una revisión médica en el Departamento Psicofísico dela Municipalidad de Buenos Aires.

Como consecuencia de amenazas telefónicas y escritas, Jacobo Kovadloff, director de la oficina sudamericana del Comité Judeo-Americano con sede en Buenos Aires, debió abandonar el país junto con su familia.

 

Antisemitismo ejecutado por reparticiones y entes públicos bajo responsabilidad oficial

El gobierno militar nunca alentó públicamente una política antisemita o –mejor dicho- no han sido halladas instrucciones escritas en ese sentido. No obstante, existen signos inequívocos de un antisemitismo de diferente grado aunque ínsito en la condición de los factores de poder que regulaban el funcionamiento del gobierno militar. La detención, la tortura, el juzgamiento y la accidentada liberación del periodista Jacobo Timerman, dan una idea cabal de la extensión y profundidad de este antisemitismo.

Por otra parte, el gobierno militar no efectuó detenciones relacionadas con actos antisemitas, a pesar de que el control militar del aparato represivo era total y que la práctica del terrorismo de estado no tenía ningún tipo de limitación territorial en el país ni fuera de él. (Plan Cóndor y la ausencia de una auto-limitación para actual en cualquier país y sin detenerse antes las prescripciones de las convenciones reguladoras del derecho internacional, como ocurrió en el caso Molfino y otros).

Holocausto - Serie de Televisión

Los decretos de clausura de periódicos como Milicia, fueron concebidos de tal modo que posibilitaron la reaparición de la misma publicación con otro nombre, tal como ocurrió con ODAL, o bien se clausuraban por períodos de 2 ó 3 meses. Ninguna de las organizaciones nazis o antisemitas fueron clausuradas por aplicación del decreto 21.323 que puso fuera de la ley a 46 organizaciones que contrariaban la “ética argentina”.

En febrero de 1979 el Ministerio de Educación y Cultura instrumenta un decreto por el cual se establece la obligación de estudios confesionales católicos en la asignatura de Instrucción Moral y Cívica que afectó la libertad de culto y el laicismo en la enseñanza. En la bibliografía recomendada se encontraban autores notoriamente antisemitas como el Rvdo. Julio Meinvielle y el profesor Bruno Genta.

 

Manifestaciones antijudías relacionadas con los medios de comunicaciónDemostrando una sesgada y peculiar sensibilidad, a partir de 1977 el gobierno militar dicta la interdicción de la serie televisiva “Holocausto”, que se mantuvo durante cuatro años. Sólo a partir de fuertes presiones internacionales, el grupo militar accedió a su exhibición.

A pesar  del estricto control que ejercía la censura oficial a través de la Oficina de Información Pública del gobierno militar, hubo programas de televisión, como Videoshow o Cuando comienza la Semana, de Radio Excelsior, que transmitieron temáticas notoriamente antisemitas.

 

Fueron 1900 los desaparecidos judíos durante la última dictadura militar. En AMIA les brindamos homenaje a través de un acto que se realiza cada 7 de diciembre. Además, en la entrada al edificio de Pasteur se encuentra un altorrelieve, realizado por Sara Brodsky, madre de uno de los desaparecidos.

La memoria sigue viva.

¡NUNCA MÁS!

 

Fuente: El texto principal es un extracto del libro “La violación de los derechos humanos de argentinos judíos bajo el régimen militar (1976-1983)” de CO.SO.FAM., Buenos Aires, Editorial Milá, 2006.

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