Holocausto, 67 años después

Poster de Conmemoración del Holocausto

El 27 de enero es el Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto. Es en recuerdo de ellos que, en este nuevo post, quisimos poner en palabras la inmensa brutalidad que significó (y continúa significando)la Shoá.

¿Qué fue el Holocausto?

Tan incomprendido e incomprensible es este terrible hecho, aún una generación después, que sólo podemos contestar esta pregunta con una serie de negativas:

El Holocausto no fue una guerra. Las guerras se producen por complicaos de intereses, ya sea territoriales, imperiales o religiosos entre dos partes involucradas, cada una de ellas dotadas de fuerza y poder, aún cuando ésta sea desigual. Las víctimas del Holocausto no tenían fuerza. Sólo en la mente de los nazis, representaban una amenaza para el tercer Reich.

Detención de un niño judío

El Holocausto no fue un crimen de guerra. Los crímenes de guerra son parte intrínseca de la guerra, ya sea que éstos sean calculados en aras del logro de los objetivos de la guerra o como resultados de las pasiones que la guerra desata. El Holocausto estaba motivado por un plan concebido y ejecutado con un método cuidado, exento de pasión.

El Holocausto no fue un episodio dentro del Tercer Reich. En todas las otras sociedades, no obstante su brutalidad, la gente es “castigada” por hacer. En el Tercer Reich los “no-arios” eran “castigados” por ser.

En todas las otras sociedades, la gente es considerada inocente hasta que se pruebe lo contrario; el principio nazi presumía que uno era culpable hasta que probara su inocencia “aria”. El Holocausto no es un producto secundario del nazismo sino su esencia misma.

El Holocausto no es sólo parte de la historia alemana. También incluye a todos aquellos países cuyas avaras políticas migratorias anteriores a la Segunda Guerra Mundial no pueden ser explicadas en términos normales, tales comola GranDepresióno una tradición xenófoba. Hitler no quería exportar el nacional socialismo sino sólo el antisemitismo. Tuvo mucho éxito. Tuvo éxito cuando el mundo pensó que “los judíos algo habrán hechos”, “por algo sería” que el Gobierno alemán los trataba de esa manera.

El Holocausto no se terminó. Así como los viejos nazis, los neo-nazis dicen dos cosas al mismo tiempo: que el Holocausto nunca sucedió y que es necesario completar el trabajo.

 

EMIL FACKENHEIM, del prólogo a THE JEWISH EMERGENTE FROM POWERLESSNESS de YEHUDA BAUER

 

Propaganda nazi: "Aquel que viste este símbolo es enemigo de nuestra gente"

¿Por qué es un hecho único?

Hasta el momento en que escribo, y no obstante el horror de Hiroshima y Nagasaki, la vergüenza de los GULAG, la inútil y sangrienta campaña de Vietnam, el autogenocidio de Camboya, los desaparecidos enla Argentina, y las muchas guerras atroces y estúpidas a que hemos venido asistiendo, el sistema de campos de concentración nazi continúa siendo un unicum, en cuanto a magnitud y calidad. En ningún otro lugar o tiempo se ha asistido a un fenómeno tan imprevisto y tan complejo: nunca han sido extinguidas tantas vidas en tan poco tiempo ni con una combinación tan lúcida de ingenio tecnológico, fanatismo y crueldad.

PRIMO LEVI, LOS HUNDIDOS Y LOS SALVADOS

 

 

Entrada a Auschwitz - Birkenau

¿Por qué marca un antes y un después en la historia?

 

Porque el Holocausto fue producto de teorías “científicas” de superioridad racial y de derecho del más fuerte y violento a esclavizar y aniquilar a aquellas personas, pueblos, razas o civilizaciones, consideradas por ellos inferiores o más débiles.

Porque el Holocausto fue un crimen en el que se usaron tecnologías de la modernidad para llevar a cabo el asesinato de seis millones de judíos. Burócratas nazis, desde sus oficinas, usando computadoras con tarjetas perforadas y datos extraídos de censos, armaron una maquinaria que localizó, aisló, transportó y asesinó a bebés, niños, mujeres y hombres judíos.

Porque en la concreción del Holocausto los nazis involucraron abiertamente a buena parte del aparato productivo alemán, para montar una industria dedicada a matar masivamente personas, según técnicas más económicas y eficientes.

Porque el Holocausto constituyó un agujero negro en la historia de la condición humana ya que junto con la matanza, los alemanes también planificaron la utilización productiva de los cabellos, la piel, la grasa, incluso las cenizas de los cuerpos de las víctimas.

Yad Vashem

¿A quiénes concierne el Holocausto?

 

El siglo XX ha sido testigo de una tragedia indecible, que no puede ser olvidada jamás: el intento del régimen nazi de exterminar al pueblo judío.

Algunos fueron asesinados inmediatamente mientras que otros fueron humillados, maltratados, torturados y despojados totalmente de su dignidad humana, y luego asesinados. Muy pocos de los que fueron internados en los campos de concentración sobrevivieron y los sobrevivientes permanecieron aterrorizados durante toda su vida. Esto fuela Shoá: uno de los principales sucesos de la historia de este siglo, un hechos que nos concierne hasta el día de hoy.

DE NOSOTROS RECORDAMOS, UNA REFLEXIÓN ACERCA DE LA SHOÁ, Documento emitido porLA SANTA SEDE, ROMA, 1998

Tropas Nazis

¿Fue una tragedia de la familia humana?

 

Para no diluir el significado, la integridad y las circunstancias únicas del Holocausto, es necesario no deshumanizar a Hitler, al nazismo y al crimen mismo, ni tratarlos como demonios que de alguna manera están fuera de los alcances de nuestra percepción y entendimiento humano.

Los perpetradores alemanes del Holocausto (y sus colaborados no alemanes) fueron seres humanos operando en una sociedad humana, y en función de ello debe haber una explicación universal y humana de sus sentimientos y de su comportamiento, aun cuando éstos sean incomprensibles y odiosos.

El Holocausto fue, por supuesto, una tragedia judía, pero no fue sólo una tragedia de los judíos. Ella pertenece también a la historia mundial y al ámbito de los temas étnicos y humanistas.

Los judíos, como víctimas especiales de este evento único, no son las únicas víctimas potenciales de una catástrofe como esa perpetrada por el hombre. Y su horrible experiencia tiene implicancias que trascienden el mundo judío, implicancias que pertenecen al ámbito de historiadores, psicólogos, teólogos y educadores.

RONNIE S. LANDAU, STUDYING THE HOLOCAUST

Fuente: Extracto del libro “Seis millones de veces uno”, de Eliahu Toker y Ana E. Weinstein, Editado por el Ministerio del Interior de la República Argentina en 1999.

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