Grandes ideas. Grandes construcciones. Grandes historias.

Artistas plásticos, músicos, directores, científicos. El listado de las personalidades judeo-argentinas que alcanzaron el éxito en estos ámbitos es extenso y conocido. Sin embargo, existen rincones marcados por grandes creaciones que no necesariamente pertenecen a estos rubros. La arquitectura es un claro ejemplo.

Hoy en día existen grandes construcciones, monumentales, de los cuales se desconoce el origen. Mentes brillantes que se adelantaron a sus tiempos y revolucionaron los conceptos edilicios, son los que se presentan a continuación.


José Aslán

José Aslán

Construir ideas

Un arquitecto que supo crear en equipo obras de gran envergadura

 

José Aslán tenía poco más de veinte años cuando decidió, en 1931, asociarse con Héctor Ezcurra y constituir el Estudio de arquitectura Aslán y Ezcurra. Una de sus primeras obras de gran envergadura fue la imponente cancha de fútbol del Club Atlético River Plate, proyectada en 1935 e inaugurada en 1938. Se trata de una cancha que continúa siendo la más importante dela Argentinapor su capacidad, de ahí que se la conozca como “la Monumental”.

A lo largo de los años, e incorporando más arquitectos a su equipo de proyecto y dirección de obras, ese estudio diseñó una enorme variedad de edificios vinculados a la actividad cultural, comercial, industrial y profesional, como así también a temas como la vivienda, la educación o el deporte.

Construcción del Estadio Monumental

Entre las obras más interesantes realizadas por este estudio, que continúa trabajando tras la desaparición de sus creadores, pueden señalarse el Club Náutico San Isidro, la sede del Seminario Rabínico Latinoamericano,la Bibliotecadel Congreso dela Nación,la Asociación Argentinade Cultura Inglesa ola Asociaciónde Monjes Cistercienses.

José Aslán, que había nacido en 1909, falleció en 1981.



José Aisenson

“Edificios inteligentes”

Dejando una marca sobre el perfil de Buenos Aires

 

Torre Bouchard

Fundador del estudio Aisenson en 1934, estudio que puede considerarse paradigmático de cierta modalidad de la arquitectura argentina del siglo XX. Como otros grandes estudios, desarrolló su extensa labor durante varias generaciones, dejando en la ciudad de Buenos Aires una marca significativa. Enfocó en particular programas habitacionales, desde conjuntos de viviendas económicas hasta torres para sectores de altos recursos, además de edificios de oficinas con tecnologías avanzadas.

Incorporando desde la década del setenta en los programas residenciales de alto valor adquisitivo, servicios comunes como piscinas, salas de reunión, saunas, gimnasios, canchas deportivas o juegos infantiles, se adelantó a una modalidad que en la década del noventa encontró su máxima expresión en las “torres cerradas”, de gran altura y autosuficientes para el despliegue de actividades privadas, compitiendo eficazmente con la moda de los “countries”, ofreciendo el plus de su inserción en la ciudad.

Un par de obras particularmente interesantes realizadas por este estudio son,la torre Boucharddel Diario “La Nación”, edificio urbanísticamente notable, y también el edificio Malecón, “edificio inteligente” realizado con tecnologías sofisticadas,  torre de oficinas levantada en una zona privilegiada de la ciudad, con vista al río.

En el curso de sus más de setenta años de trabajo e investigación, el estudio Aisenson tiene en su haber más de dos millones de metros cuadrados construidos.


Alfredo Joselevich

Un desafío arquitectónico

El constructor del primer rascacielos argentino en hormigón armado

Edificio Comega

Ese primer edificio de envergadura del país con estructura de hormigón armado, el Comega, se terminó en 1933 sobre un proyecto de los arquitectos Alfredo Joselevich y Enrique Douillet. Tiene 21 pisos y88 metrosde altura. En su tiempo rivalizó con otro gigante, el Kavanagh, también de estilo racionalista, levantado dos años más tarde frente ala Plaza San Martín. El Comega, además, fue el primero de Buenos Aires en mostrar un exterior totalmente revestido con piedra travertina, mientras que sus interiores están revestidos de acero inoxidable.

El arquitecto Alfredo Joselevich fue también uno de los proyectistas y constructores dela espectacular Torre Dorrego, la de mayor volumen en su momento, inaugurada en 1972. Resultado de un concurso convocado por una cooperativa de viviendas, y para que no hubiese privilegiados en cuanto a vistas y cercanía a los ascensores, la planta de esa torre es circular, con lo que su forma es cilíndrica. El edificio sólo ocupa un 25% del terreno y el resto está destinado a jardines.

Joselevich había nacido en Buenos Aires en 1907 y falleció en esta ciudad en 1974.

Fuente: “Vida judía en Argentina: aportes para el Bicentenario” coordinado por Magdalena Faillence. Proyecto Curatorial, contenidos y producción: Elio Kapszuk – Ana E. Wainstein

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