Comienzos de las Comunidades Judías en América Latina

Bolivia

Comunidad Israelita Sinagoga en La Paz

En 1904 llegaron a La Paz, capital de Bolivia, algunas familias judeo-rusas. En 1917 ya se encuentran allí una suma de 25 familias, todas dedicadas al comercio. En 1932 se cuentan en todo el país aproximadamente 200 judíos: 100 en La Paz, 50 en Sucre, siendo que el resto permanecían dispersos en pequeñas localidades, mayormente alrededor de las minas.

En su mayoría, se trataba de judíos sefaradíes, dado que la inmigración alemana comienza recién con los comienzos del nazismo en 1933. Dos años más tarde, llegaron aproximadamente 40 familias más desde el este europeo a través de territorio argentino.

En 1940, un grupo de judíos alemanes funda una colonia agrícola bajo el nombre de “Buena Tierra”, sobre terrenos cedidos por el gobierno. Tres años después ya vivían allí 160 personas, mientras que otra colonia sumaba 200.

Entre 1933 y 1942 emigraron a Bolivia 7.000 judíos, pero debido a las difíciles condiciones climáticas, 2.200 abandonaron el país. Mientras iba aumentando esta población, los problemas jurídicos se acrecentaban. Es por esto que el 6 de mayo de 1940 apareció un decreto que prohibía otorgar visaciones a “personas de origen semita”, incluyendo las de tránsito. En septiembre de 1942 el Congreso adoptó una nueva resolución contra la inmigración de “negros, mongoles y judíos”, siendo rechazada por el Senado. Sin embargo, en 1947 el gobierno permitió la entrada de 359 huérfanos de guerra judíos, cerrando casi por completo la etapa migratoria judía en Bolivia.

Costa Rica

Los primeros pobladores judíos llegaron a Costa Rica desde Curaçao. Poco después de la Segunda Guerra Mundial, comenzaron a entrar judíos turcos y, más tarde, polacos. En 1930 se contaban 60 familias judías en San José, la capital. En 1933 se inició la inmigración de judíos alemanes, siendo que para 1949 la cantidad de judíos ascendió a más de 1.000.

En 1947 solamente pudieron entrar al país 20 inmigrantes judíos. Estando las puertas del país clausuradas, aquellos que entraron al país se vieron abandonados cultural y socialmente respecto del judaísmo, dependiendo de ellos mismos.

Cuba

Sinagoga más antigua de Cuba - Construida en 1914

La época antigua de la historia judía en Cuba está relacionada ineludiblemente con la historia de los marranos del siglo XVI, los cuales estaban en las pequeñas islas que pronto fueron borradas por el primitivo y exótico catolicismo español. Entre aquella poco numerosa y encubierta inmigración judía y la comunidad de hoy en día, no hay ninguna continuidad. De cualquier manera es posible fijar el comienzo de la comunidad judía en Cuba a fines del siglo XIX, cuando judíos rumanos, ya naturalizados en los Estados Unidos, intentaron establecerse en su isla vecina.

Existen también hechos comprobados que los judíos ayudaron al pueblo cubano en su lucha por la independencia. Entre los amigos del poeta y luchador José Martí hubo también judíos. A principios del siglo XX había en Cuba unas 30 familias judías. Hacia el año 1906 se organizaron en la “Congregación Hebrea Unida” y adquirieron un terreno para el cementerio.

En 1904 emigraron sefaradíes de Turquía. Con los años, entre 1910 y 1913, el número aumento al ingresar una cierta cantidad proveniente de México. En 1920 empiezan a entrar los judíos del este europeo, principalmente de Polonia, cuya intención era realmente inmigrar a Estados Unidos. Para 1924, en Cuba ya había aproximadamente mil judíos procedentes del este europeo, siendo que en 1925 la suma total reúne a 8.000.

Entre 1938 y 1950, la cantidad de judíos en tránsito sobrepasa los 10.000, por lo cual el Joint creó un comité especial de ayuda a dichos inmigrantes.

El Salvador

La inmigración judía data de los comienzos del siglo XX. En 1909 había allí un total de 60 judíos, todos sin familia. En 1933 inmigraron algunas familias de judíos alemanes. De acuerdo a cálculos de una organización judía muy activa de Latinoamérica, en 1945 había en El Salvador 160 familias judías, siendo que para 1948 el número ascendía a 200.

El país no pudo continuar atrayendo a nuevos inmigrantes aunque las puertas estuviesen abiertas, dado que las posibilidades económicas eran muy reducidas debido al pequeño número de consumidores.

República Dominicana

Colonizadores en Sosúa durante los `40

Después de haber desaparecido por completo las raíces históricas del siglo XVI, se debe calcular que recién en la segunda mitad del siglo XIX se establecieron nuevamente en Santo Domingo algunos judíos, que al parecer eran sefaradíes. Los mismos se arraigaron en el país y en su cultura, ya que algunos judíos sirvieron en la diplomacia de la república. Es conocido también el caso de un gobernador judío, Generoso Marchena, que murió en el año 1893.

En 1883 el general Gregorio Luperón elaboró un proyecto referente a la colonización de judíos rusos en Santo Domingo, el cual no progresó. Sin embargo, gracias a éste, se conoció la existencia de una pequeña comunidad judía en el país.

Sinagoga en Sosúa

Después de la Primer Guerra Mundial, se establecieron 55 judíos del este de Europa, mientras que entre 1933 y 1943 entraron unos 1.100.

En 1938 la república se declaró dispuesta a recibir refugiados europeos con la condición de que se dedicasen a la agricultura. Para 1950 se estimaba que toda la población judía se concentraba en 450 familias, 150 de las cuales vivían en la Capital y 300 en la colonia Sosúa y sus alrededores.

¿Sabías que en estos países latinoamericanos hay comunidades judías? ¿Conocías los comienzos de las comunidades en estos países? ¿Cuál es el dato que más llamó tu atención? ¿De qué otros países de América Latina te gustaría tener información?

Fuente: Shatzky, Jacob. “Comunidades judías en Latinoamérica”. Ediciones del American Jewish Comité, Buenos Aires, 1952.

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